Fundación Camino de Emaus

Testimonios del TCMI

Testimonios del Taller Conociendo mi Interior

Posiblemente nunca llegaremos a agotar el conocimiento pleno de nuestro interior, pues si bien tiene una zona conocible y consciente, también posee una zona profunda e inconsciente, que es muy poco conocible; la cual es principio animador de toda nuestra persona, de nuestra vida sensitiva, racional, emotiva y espiritual. Es por eso que lo interior profundo es también llamado alma, porque es como una central que anima todo nuestro ser y actuar; se lo puede comparar con una central eléctrica que hace llegar su energía a toda la instalación. Lo interior profundo es también como una película virgen, donde queda grabado todo lo que nos sucede de bueno y de malo, desde nuestra concepción y más todavía desde nuestro nacimiento; es por eso que a veces actuamos infl uenciados por muchas heridas del alma que ni siquiera conocemos o imaginamos. Conocer nuestro interior es una condición necesaria para sanar heridas y conectarnos con Dios.

Padre Benito Moresco (OSM)

Es importante poder encontrarse con uno mismo, poder distinguir sus propias luces y sombras, bucear en el abismo insondable que somos y allí en lo profundo, encontrarse con Dios, que está dentro de nuestro corazón y al hallarlo, comienza nuestra fe a brotar con autenticidad. Estos talleres nos ayudan a evolucionar de una manera práctica y sencilla como es la pedagogía divina, aunque muchas veces no la comprendamos, haciendo que podamos ir al interior de nosotros mismos. Son un camino, una senda que nos ayudan a transitar por este mundo, que a veces convulsiona nuestras emociones y confunde con la tristeza y la ira. Un camino que puede ayudar a encontrar la calma.

Claudia I. S. Lic. en Psicología y Psicopedagogía

Quisiera compartir con ustedes mi experiencia ,al haber hecho el taller Conociendo mi Interior.Si bien toda mi vida, fue una vida de fe en Dios, yo era una cristiana que no comprendía del todo,lo que Cristo nos pide al seguirlo a El, yo cumplía con mucho de lo que Jesús nos enseñó, pero se me escapaban algunas de las pequeñas cosas, que no nos permiten AMAR como debemos, a todos los que forman parte de nuestra vida, como Dios nos pide que lo hagamos. En estos años de varios talleres, pude comprender cómo debemos vivir en la tierra para llegar al cielo el día de nuestra partida, no debemos prejuzgar, guiarnos por las apariencias que fácilmente lo hacemos, no debemos criticar a los demás, debemos dejar nuestra vida en las manos de DIOS, que como nuestro padre guíe cada paso y ofrecerle a Él nuestros dolores ya que así nos vamos ganando un pedacito de vida eterna.

Inés S. (participante laica)

¿Qué significó para mí el taller Conociendo mi Interior? Fue un crecimiento espiritual que me permitió ahondar en lo más profundo de mi corazón, permitiéndome ir abriendo mis ojos cada vez más y así ver claramente mis miserias, debilidades, limitaciones, mis dolores y heridas, mi relación y apego a las cosas del mundo, mi relación con los demás, que llena estaba de mi querer. Con silencio, con refl exión, con compartidas siempre con la mirada puesta en Dios es así como aprendí y esto es un ejercicio continuo a poder abrir mi corazón a Dios y permitir que su amor en mí sea una experiencia de vida y poder gozar de la luz, calor y alegría que da a mi interior. Doy gracias a Dios por haber escuchado la incitación y haber podido asistir a este taller junto a personas que me acojieron con gran amor.

María Z. (participante laica)

Nuestro interior está lleno de heridas pasadas y cosas que no conocemos que hay en él. Muchas veces, al responder a los estímulos exteriores, reaccionamos y no sabemos por qué es; la razón es que nuestro interior está lleno de heridas pasadas y en realidad no conocemos lo que hay en él hasta que nos atrevemos a mirarlo. Una buena forma de empezar a resolver algo es empezar por aceptar que existe. El taller Conociendo mi Interior me ha llevado a lugares de mi interior desconocidos y muchas veces había pasado por esos lugares de mi interior, sin darme cuenta del dolor que me podían causar a mí y a los demás. Considero que la Fundación pone a nuestro alcance un material revisado por un sacerdote católico y que se convierte en una herramienta imprescindible una vez que la conocemos y nos atrevemos a usarla, ya que una vez que identifi camos lo que hay en nuestro interior, es recién cuando podemos empezar a hacer algo con las cosas que hay en él. Es importante redireccionar esos impulsos que salen desde nuestro interior y mirarlos a trasluz de la Palabra de Dios para que nosotros podamos hacer lo que dice Su Palabra.

Martín S. (participante laico)

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